Imagine que su sistema inmunológico se volvió en su contra y comenzó a luchar contra las células y tejidos sanos en lugar de protegerlos. Suena como un mal sueño, ¿no? Millones de personas en todo el mundo tienen que lidiar con esto todos los días. Según las estadísticas de la Fundación Nacional de Células Madre (NSCF), alrededor del 4% de la población mundial sufre actualmente de diferentes tipos de enfermedades autoinmunes. En estas condiciones, las propias células sanas del cuerpo son atacadas por su sistema inmunológico. Hay diferentes tipos de EA, por ejemplo, artritis reumatoide a lupus, esclerosis múltiple a la enfermedad de Crohn.
En este artículo, hablaremos sobre las diferentes formas de tratar las enfermedades autoinmunes.
Tratamientos convencionales para enfermedades autoinmunes
Estos tratamientos se desarrollan para aliviar los síntomas de los EA, reducir la inflamación y detener la progresión de la enfermedad.
- Medicamentos inmunosupresores: Estos medicamentos suprimen el sistema inmunitario.
- Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE): El dolor y la inflamación son dos quejas comunes de los EA. Los AINE ayudan a combatir estos síntomas.
- Corticosteroides: La inflamación prolongada de los AD causa dolor, hinchazón y daño a los órganos. Los corticosteroides son muy buenos para reducir la inflamación. También pueden ayudar con brotes repentinos. Fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad: El metotrexato y la sulfasalazina son dos ejemplos de FARME que han demostrado ser eficaces en el tratamiento de enfermedades autoinmunes mediante la modulación de la respuesta inmune [2].
Terapias biológicas para enfermedades autoinmunes
Los tratamientos biológicos reducen la inflamación y curan el tejido dañado centrándose en ciertas partes del sistema inmunológico. Los productos biológicos han mostrado resultados prometedores en el manejo de enfermedades autoinmunes [3].
● Anticuerpos monoclonales. Estos anticuerpos alivian los síntomas y evitan que ocurra más daño. Por ejemplo, la artritis reumatoide se trata con adalimumab (Humira) y la enfermedad de Crohn se trata con infliximab (Remicade).
● Inhibidores de citoquinas. Estas moléculas específicas de bloque son responsables de la inflamación. Tocilizumab (Actemra) bloquea la citoquina proinflamatoria interleucina-6 (IL-6), que se ha relacionado con enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide.
● Rituximab. Algunos productos biológicos funcionan dirigiéndose a las propias células inmunes en lugar de a sus moléculas o receptores de señalización. Rituximab (Rituxan), por ejemplo, agota las células B, que desempeñan un papel en enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple y el lupus.
Enfoques emergentes en el tratamiento de enfermedades autoinmunes
A medida que la investigación y la comprensión de las enfermedades autoinmunes continúan creciendo, se están explorando nuevos enfoques para el tratamiento de estas afecciones complejas.
1. Bloqueo de la inmunidad de las células T:
La activación de las células T en la inmunidad basada en células T se basa en la activación de dos correceptores**, CD28 y CTLA-4**, y sus ligandos, CD80 y CD86.
El desarrollo de una proteína de fusión quimérica, CTLA-4-IgG1, para el tratamiento de enfermedades autoinmunes, es uno de los mayores avances en medicina. Bloquea CD80 y CD86 de unirse a CD28, lo que reduce la activación autorreactiva de las células T.
2. Aumento del número de células T reguladoras:
El aumento del número de células T reguladoras es una estrategia útil adicional. Este tratamiento consiste en aislar las células T reguladoras policlonales de la sangre mediante la clasificación de ciertas características de la superficie celular. Los pacientes con enfermedades autoinmunes reciben células T más grandes y cultivadas experimentalmente.
El objetivo principal de este enfoque es alterar el sistema inmunitario de tal manera que haya más células T reguladoras y menos células T patógenas/efectoras.
3. Inducción de tolerancia por antígenos:
Los autoantígenos dirigidos en enfermedades autoinmunes son el foco principal de esta estrategia. Esta estrategia implica la administración de antígenos propios a los pacientes en un esfuerzo por amortiguar las reacciones autoinmunes. La autotolerancia puede ser inducida modificando estos autoantígenos.
4. Manipulación de la vía de señalización de la interleucina-2:
Los complejos de anticuerpos monoclonales recombinantes de interleucina-2 (IL-2) y anti-IL-2 han demostrado en estudios que aumentan selectivamente la proliferación y la actividad de las células T reguladoras, suprimiendo así las reacciones autoinmunes asociadas con enfermedades autoinmunes [4].
5. Modulación del microbioma intestinal:
Los billones de bacterias que residen en nuestro tracto digestivo juegan un papel crucial en la regulación de la inmunidad. Investigaciones recientes han demostrado que los desequilibrios o alteraciones en el microbioma intestinal pueden contribuir al desarrollo y progresión de enfermedades autoinmunes.
La modulación del microbioma implica restaurar el equilibrio de la comunidad microbiana en el intestino. Esto se puede hacer a través de varios métodos, como la suplementación con probióticos, la ingesta de fibra prebiótica y los cambios en la dieta.
6. Medicina personalizada y terapias dirigidas:
Este enfoque implica adaptar los tratamientos en función de la composición genética específica de un individuo, la función del sistema inmunológico y las características de la enfermedad. Al identificar los mecanismos subyacentes que impulsan la condición de cada persona, los profesionales de la salud pueden desarrollar intervenciones más precisas y efectivas. Algunos ejemplos son:
○ Terapia con anticuerpos monoclonales. Implica el uso de anticuerpos creados en laboratorio para bloquear moléculas específicas involucradas en la disfunción del sistema inmunológico.
○ Terapia génica. Durante la terapia génica, los genes defectuosos responsables de desencadenar respuestas autoinmunes se corrigen o modifican.
○ Terapia con inmunoglobulina intravenosa (IGIV). La IgIV contiene anticuerpos de donantes sanos y ayuda a modular la respuesta inmune anormal observada en las enfermedades autoinmunes.
7. Intervenciones dietéticas y cambios en el estilo de vida:
Muchas personas han encontrado alivio al hacer modificaciones específicas a su dieta y adoptar hábitos más saludables.
● Evitar los alimentos desencadenantes: Eliminar los alimentos desencadenantes que pueden exacerbar los síntomas o causar brotes es una intervención dietética importante. Estos alimentos desencadenantes pueden variar dependiendo del individuo, pero los desencadenantes comunes incluyen gluten, lácteos, azúcares procesados y verduras solanáceas.
● Comer una dieta antiinflamatoria: Los pescados grasos (salmón, caballa) y las semillas de lino son ejemplos de alimentos ricos en ácidos grasos omega-3, y se ha demostrado que tienen efectos antiinflamatorios.
● Comer alimentos ricos en antioxidantes. La inflamación es una de las principales consecuencias de las enfermedades autoinmunes. Las frutas y verduras coloridas llenas de antioxidantes también ayudan a combatir la inflamación.
Además de modificar la dieta, las personas con trastornos autoinmunes podrían beneficiarse de la adopción de otros hábitos de estilo de vida saludables, como hacer ejercicio regularmente y aprender a lidiar con el estrés de manera constructiva.
Terapia con células madre (SCT) para enfermedades autoinmunes
La terapia con células madre tiene como objetivo reparar los tejidos dañados, modular la respuesta inmune y restaurar la función normal.
¿Cómo funciona SCT en el tratamiento de enfermedades autoinmunes?
Hay dos tipos de injertos. Autólogo y alogénico. Ambos enfoques han demostrado potencial para abordar las enfermedades autoinmunes.
● El TCM autólogo utiliza las propias células madre del paciente, minimizando el riesgo de rechazo.
● El SCT alogénico, por otro lado, involucra células madre de un donante y requiere una compatibilidad cuidadosa para evitar complicaciones.
Estas células se procesan y se reintroducen en el sistema del paciente, con el objetivo de reemplazar las células inmunes disfuncionales y promover la tolerancia inmune.
Numerosos estudios de casos demuestran el impacto positivo del SCT en las enfermedades autoinmunes. Por ejemplo, los pacientes con esclerosis múltiple que se sometieron a SCT mostraron una actividad reducida de la enfermedad y una mejor calidad de vida [5].
Conclusión
En conclusión, el panorama de las opciones de tratamiento para las enfermedades autoinmunes continúa evolucionando, ofreciendo esperanza y alivio a millones de personas afectadas por estas afecciones. Además de las opciones de tratamiento convencionales basadas en medicamentos para enfermedades autoinmunes, se están utilizando nuevos enfoques, desde enfoques convencionales como medicamentos inmunosupresores hasta terapias innovadoras con células madre y medicina personalizada. Al fomentar la colaboración entre profesionales médicos, investigadores y pacientes, podemos esforzarnos por mejorar la calidad de vida de las personas que viven con enfermedades autoinmunes y, en última instancia, acercarnos a un futuro con mejores resultados y mayor bienestar.
Referencias
- Enfermedad autoinmune. Fundación Nacional de Células Madre. (s.f.). https://nationalstemcellfoundation.org/glossary/autoimmune-disease/#:~:text=Search%20Articles%2C%20News%2C%20Terms%20and,Crohn's%20disease%2C%20psoriasis%20and%20scleroderma.
- Benjamin O, Goyal A, Lappin SL. Fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (DMARD) [Actualizado 2023 Jul 3]. En: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2023 Enero-. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK507863/
- Rosman, Z., Shoenfeld, Y. y Zandman-Goddard, G. (2013). Terapia biológica para enfermedades autoinmunes: una actualización. BMC Medicine, 11, 88. https://doi.org/10.1186/1741-7015-11-88
- Létourneau, S., van Leeuwen, E. M., Krieg, C., Martin, C., Pantaleo, G., Sprent, J., Surh, C. D. y Boyman, O. (2010). Los complejos de anticuerpos IL-2/anti-IL-2 muestran una fuerte actividad biológica al evitar la interacción con la subunidad alfa CD25 del receptor de IL-2. Actas de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos de América, 107(5), 2171–2176. https://doi.org/10.1073/pnas.0909384107
- Ng, S. A. y Sullivan, K. M. (2019). Aplicación del trasplante de células madre en enfermedades autoinmunes. Current opinion in hematology, 26(6), 392–398. https://doi.org/10.1097/MOH.0000000000000531